COMENTARIOS

La mayoria de las fotografias e imagenes son tomadas de la web, si alguien no quiere que su imagen este me lo comunica y la sacare.

Vistas de página en total

domingo, 27 de marzo de 2011

Tercer dìa visita a Marian- Regreso a Palacio


Volvemos al campamento, guardamos en silencio nuestras cosas, justo cuando estamos terminando sentimos los cascos de los caballos.
 -En media hora debemos partir, nos dice malhumorado el vaquero-guardaespaldas
- Cuando quiera – le digo sonriendo- estamos listas
Mira con asombro nuestras cosas y le veo la primera sonrisa.
Esta vez vamos juntas con Vale, caballo al lado de caballo, conversando, relajadas y tranquilas.
-que belleza- le dijo contemplando el paisaje y acariciando el cuello de mí corcel- esto me recuerda Las Termas del Flaco, el próximo mes voy para allá
- ¿las Termas del Flaco? ¿Qué es eso?
-Unas Termas que están a 1700 mts sobre el nivel del mar, cordillera pura, donde vez volar de cerca los cóndores y donde parece que puedes tocar las estrellas, donde vivieron los dinosaurios. Hace 20 años que no voy- sonrió con nostalgia
- Me gusta como vives- dice Vale
-¿cómo vivo???
-Disfrutando cada momento, viviéndolo sin miedo, en fin viviendo. Te vi el otro dia cuando cortaste una rosa en el Jardín de Marian.
- Marian- le digo – quien sabe que travesura nos preparo
- ¿Por qué?
- Por no traerla esta vez
-La invite- dice Vale- pero tenía que preparar la fiesta. Y era esta noche que las estrellas estaban en la posición adecuada y este amanecer que tu debías ver.
- Si sé, pero Marian es Marian.
Conversamos un poco de que si la fiesta es mañana hoy nos daremos un relajante baño, mañana el Spa del reino y después escoger el vestido a lucir.
Seguimos cabalgando en silencio un rato, sintiendo la suave caricia del sol oculto por algunas nubes, que esta vez no me ponen triste, sino les agradezco hacer más fácil el viaje al protegernos del sol abrazador.
-¿Por qué te llamo la atención que cogiera una rosa? – pegunto de pronto.
-Porque no pareció importarte pincharte el dedo, solo te vi sonreír y mirar la rosa.
No recordaba el pinchazo pero si, efectivamente me piche.
-Cuando te has pinchado muchas veces, duele menos le digo.
-Explícame dice Vale.
-Mira, yo cogí una rosa rosada, la rosa del amor, de la ternura, del consuelo, era lógico que me pinchara, eso no se obtiene gratis, te cobra unas gotas de sangre, por eso es rosa.   Lo que debes hacer es quitar la espina y chupar tu sangre, la rosa se queda con tu sangre y tú con la de ella, somos hermanas de sangre, el rosal y yo,  me regalo su rosa para que me acompañe, y está esperando en mi pieza para alguien muy especial.
Recuerdo las rosas rosadas de mi jardín que le regalo a mi madre espiritual.

-Muchos no cogen las rosas por no picharse – Me dice Vale
-Más triste aun muchos ni las miran- el vaquero guardaespaldas se acerca como siempre en silencio. Prosigo
-He conocido gente que teniendo un bello jardín vive encerrada en su casas y/o trabajos, o no salen a un parque a regocijarse de los árboles ni de los pájaros, usando escusas enfermedad, ocupaciones o falta de dinero. Dicen que viven pero sólo vegetan, por cobardía no aprovechan lo que tiene a su alcance para ser felices.
-Ser feliz no es están fácil-escucho la voz grave del vaquero- a veces es cosas de oportunidades, la vida es más dura para uno que para otros.
- No estoy de acuerdo –prosigo – lo que vale la pena significa sacrificar algo, a todo el mundo se le presentan oportunidades, pero pocos tienen el valor de dejar lo conocido y arriesgarse y escuchar su corazón.
El vaquero me mira y apura su caballo adelantándose
-¿Qué les pasa a los hombres hoy en día? Dice Vale
- No sé, respondo. Pensando en los grandes caballeros como el Cid, El Quijote, que dejaban todo por seguir sus ideales -O Quizás nunca existieron de verdad y fueron solo una invención de cobardes que no se atrevieron a seguir un camino más que en la fantasía.
Pero no pierdo las esperanzas, recuerdo a uno mis héroes favoritos, el gran y gallardo José Miguel Carrera, él si existió, vivió, amo y murió por lo que creía.

Nos quedamos en silencio, por lo menos yo me puedo sentir feliz, pienso,  ya que para bien o mal siempre me he arriesgado y tengo muchos y bellos recuerdos, he vivido, he sufrido, he gozado, he llorado hasta sentir que el corazón se me seca y me he vuelto a levantar dispuesta a empezar un nuevo camino, a veces a rastras, otras con ánimo, se disfrutar de una flor, de la caricicia de un rayo de sol, de un paisaje, de la familia, los amigos, el contacto con otro ser humano, del amor, de una caricia, de un beso...
Vamos entrando al camino principal del castillo y escuchamos música.
Con Vale nos miramos atónitas.
Frente a nosotras la crema y nata del reino en una de la más glamorosa fiesta jamás vista.

Marian nos sonríe burlona bella, preciosa y elegante en su vestido de fiesta.

Nos miramos, nosotras sucias, agotadas, cubiertas de polvo e impregnado olor a caballo.

Marian!! Me debes una.


No hay comentarios:

Publicar un comentario